Lo que Galileo observó era una nueva estrella, que en realidad era una supernova. Dudaba de ello ya que la Iglesia decía que el cielo era inmutable. Pero él no se conformó con mirar, sino también con calcular. Midiendo el paraje de la supernova dedujo que estaba más
allá de la Luna. Con esto dedujo, que no era verdad que los cielos era inmutables.
No hay comentarios:
Publicar un comentario